Trabajar por objetivos, aspectos a tener en cuenta II

Continuando nuestros posts en relación al trabajo por objetivos, una pregunta que se suele realizar en los cursos y talleres de formación de entrenadores és ¿Cómo podemos establecer objetivos eficaces?

objetiusDominar la técnica de establecimiento de objetivos es fundamental para guiar a nuestro equipo hacia los resultados que buscamos.

Podríamos escribir líneas y líneas en relación a este tema, a continuación, vemos algunas características que suele tener un objetivo correctamente establecido.

Lo primero que debemos hacer es distribuir objetivos en el tiempo, calendarizarlos; de más lejanos a más cercanos en el tiempo. Pero no podemos irnos muy al futuro, solemos trabajar con un margen de 1 temporada o dos máximo. Vemos ésto. Por ejemplo, para Ganar la Liga, nos planteamos conseguir 65 puntos al finalizar; conseguir 30-35 puntos al fin de la primera vuelta; ganar un mínimo de 10 partidos; ganar 3 partidos en octubre (factible según el calendario supongamos), etc.

Calendarizamos del largo al medio, y del medio al corto plazo.

Otro aspecto a tener en cuenta es priorizar los objetivos que nos planteamos. Por ejemplo, para conseguir rematar centros desde la banda, primero tendremos que aprender a centrar, luego conseguir centrar en los partidos, y lo mismo en cuanta a rematar; aprender a rematar y conseguir finalmente rematar desde la banda.

Luego, otra característica importante es que lo que nos planteamos tiene que ser específico y claramente definido (chutar a portería, desde la frontal del área, con la pierna dominante) en vez de ambiguo (chutar a portería, jugar bien…).

Conectando con la motivación, nuestras metas deben ser realistas, a la vez que atractivas y desafiantes. Si es demasiado fácil “no mola”. Y si lo veo imposible de hacer, “pa que ponerme”. Vamos a buscar objetivos a alcanzar que tengan un grado medio, medio alto de dificultad, y que a su vez el deportista quiera y crea que, con esfuerzo, puede alcanzarlo. Objetivos que podamos utilizar para mostrar que, de conseguirlos, habrán progresado como jugadores o/y como equipo.

También tienen que ser medibles, es decir debemos poder comprobar claramente que lo hemos conseguido. Por ejemplo, ganar de 1 gol al finalizar el primer tiempo.

Y por último, hay un aspecto que me gusta siempre fomentar, creo que los objetivos llegan mejor a la persona si son enunciados en un lenguaje afirmativo. Me explico, podemos plantearnos “no perder balones en el medio campo” o “conservar la posesión del balón en el medio campo”. Parece lo mismo, pero la experiencia me dice que no lo interpretamos igual.

Claudi París

Coach especialista en Psicología del Deporte

www.coachingaltrendiment.com

2017-12-15T19:32:13+00:00By |